identificarme


Click aquí para registrarte
¿Olvidaste tu clave?

Bariloche, jueves 28, agosto 2025
   │  » Ver pronóstico

Datos del Anunciante

Verde Ver

Ambientalistas repudian el apeo de un ciprés histórico

Ambientalistas repudian el apeo de un ciprés histórico





 Fue una decisión tomada desde Parques Nacionales sin haber realizado los estudios correspondientes que determinen la peligrosidad de este ejemplar.

Todo comenzó la semana pasada, cuando guías de turismo que realizan la visita a la capilla San Eduardo como parte de su recorrido por Circuito Chico, dieron cuenta que varias personas se encontraban en el lugar cortando las ramas de este ejemplar.

Desde las Juntas Vecinales de laguna El Trébol, lago Morenito y la organización ambiental Árbol de Pie comenzaron a indagar sobre esta acción cuando se encontraron con un comunicado en la página de Facebook de Parques Nacionales.

“Se informa sobre el volteo preventivo de un ejemplar maduro de ciprés que presenta riesgo de caída y que se encuentra en el predio de la Capilla San Eduardo en Villa Llao Llao, y que será efectuado por personal del Departamento de Incendios, Comunicaciones y Emergencias del Área Protegida en el día de mañana”, rezaba el comunicado.

Y continúa, “dicho ciprés se encuentra a unos 3 metros del mencionado edificio, que es de particular relevancia ya que posee declaratoria Municipal y reconocimiento UNESCO por su importancia cultural y su belleza artística y paisajística, por lo que resulta de extrema importancia el cuidado del mismo, al igual que el del altísimo número de visitantes que concurren al lugar todos los días”.

“Si bien el dominio del terreno en que se encuentra la Capilla pertenece a la Administración de Parques Nacionales, al encontrarse dentro del ejido Municipal cuenta con el correspondiente permiso de extracción Arbórea otorgado por el Servicio Forestal Andino”, concluyó.

En diálogo con ANB, Daniel Aldo Gómez, consultor ambiental independiente, referente técnico ambiental de las reservas naturales urbanas Laguna El Trébol y Lago Morenito, contó que el apeo de árboles nativo es moneda corriente desde hace 8 años.

“Hay un nuevo término que se puso de moda que es “daño temido”, es decir, yo puedo decir que tengo miedo que un árbol que está en mi casa o cerca se pueda caer sobre la propiedad, entonces vienen y lo sacan directamente”, relató el referente. En razón de esto, se sacrifica un ciprés centenario, un antiguo relicto de valor incalculable, que engalana el paisaje y a la Capilla San Eduardo desde que fue construida.

Sin embargo, se sabe que está acción se realiza como última instancia. Para ello, previamente, deben realizarse los estudios técnicos con profesionales idóneos para analizar el estado de salud de ese ejemplar, que justifique su aniquilación.

En el caso de que su presencia en el lugar resulta peligrosa, “deben haber medios técnicos de sujeción del mismo para restarle peligrosidad, con tutores de metal u otras técnicas que seguro sean utilizadas en países más conscientes sobre el valor de cada árbol”, informó Daniel.

“En el supuesto caso de que sea determinante la tala de este ciprés queremos saber cómo se va a restaurar, por ejemplo, cuántos cipreses más se van a plantar. Aunque sabemos que es un ejemplar irremplazable porque este árbol tiene en su tronco la historia del paisaje”.

Cada vez que se tira un árbol, el carbono que retiene en su follaje vuelve a la atmósfera, incrementando el calentamiento planetario y reduciendo la producción de oxígeno, desnutriendo el suelo e incrementando las escorrentias del agua que con sus raíces retiene en la tierra.

También entendemos que, si en vez de considerar que cada árbol nos ofrece un servicio ambiental incuestionable y que por lo tanto exige sopesar fuertemente la idea de apearlo, lo creemos peligroso, nos quedaremos sin bosque, sin paisaje, sin turistas.

“En los últimos ocho años, Bariloche sufrió la tala indiscriminada más grande de toda su historia”, concluyó Gómez.

 

Fuente: www.ANBariloche.com

 

Verde Ver


Arriba