Noticias de hoy
Club de Reparadores: El proyecto sustentable que le da otra oportunidad a las cosas
Que los elementos que compramos día a día tienen fecha de vencimiento, es algo que ya todos sabemos. Esto quiere decir que están hechos para que se rompan y rápidamente necesitemos salir a comprar otro. Comprar, usar hasta que falle, tirar y de nuevo comprar para usar y tirar es un ciclo que se repite infinitamente y tiene impactos ambientales nocivos.
Sin embargo, existen organizaciones que están destinadas a darle una segunda oportunidad a aquellos elementos que tienen la chance de volver "a la vida". De esto se trata este "Club de reparadores", una organización creada en Buenos Aires en el 2015, impulsada por las fundadoras Marina Pla y Melina Scioli. Ellas venían trabajando en temas de reciclaje y estaban buscando una estrategia más superadora y revolucionaria en lo que es el tratamiento y la disminución de los residuos.
El Club de Reparadores busca promover la reparación, como estrategia sustentable y de consumo responsable. “Lo que queremos es hacer de la reparación, una práctica cotidiana para evitar que muchos productos sean descartados y se conviertan en residuos. El movimiento tiene como eje, luchar contra el consumismo y combatir la cultura de lo descartable”, expresó Julieta Morosoli, una de las principales integrantes de este proyecto.
El club está compuesto por un grupo base de cuatro personas, quienes llevan adelante la organización de los eventos: “De ahí se van organizando y gestionando los proyectos”.
Por otro lado quienes se unen al equipo, resultando personas claves, son todos los reparadores que se fueron sumando a lo largo de estos años. Morosoli indicó que “cada vez es un grupo más grande. De a poco se van sumando voluntarios que quieren ayudar de alguna manera pero es un grupo diverso formado por personas de muchas disciplinas que van aportando sus conocimientos y ganas de promover esta práctica”.
El movimiento poco a poco se fue haciendo más conocido lo que generó que se despertara el interés en otros lugares del país. Allí surge la idea de promover los clubes independientes, que se organizan en otras provincias que no sea Buenos Aires, lugar en donde éste movimiento está erradicado.
“La idea de los clubes independientes es ayudar a grupos locales que tengan el interés de impulsar esta iniciativa con el recetario de cómo nosotros nos organizamos con el club. De ahí surge la propuesta de realizarlo en Bariloche, por un grupo interesado en replicar el movimiento”, compartió Morosoli en diálogo con este medio.
Y aseguró que todos los clubes son acompañados por la organización en todo lo que es el desarrollo de los eventos pero en la medida que lo vayan sintiendo necesario ya que “nuestro ideal es que estos grupos puedan ser cada vez más autogestionados y que después todos conformemos una red”.
Los rubros de los elementos que se van a reparar durante la jornada serán varios. Entre ellos: aparatos electrónicos y eléctricos. Sin embargo, Morosoli remarcó que será una edición destinada a la costura de equipos y ropa de nieve y calzado de frío también.
Aquellos interesados en formar parte de la jornada, pueden acercarse con sus objetos a FabLab (Juramento 102) el viernes 10 de junio de 16 a 20 horas. “Esto no funciona como un service”, aclaró. “Sino que las personas se tienen que involucrar en el proceso de la reparación. Ya sea aprendiendo o ayudando, la idea es que sea un encuentro interactivo en ese sentido”.
Morosoli remarcó que “siempre tratamos de que haya un persona encargada que tenga conocimientos específicos de cada rubro para dar su aporte a todas las personas que se acercan”.
Los clubes intentan generar un espacio de encuentro entre personas que saben y tienen ganas de reparar cosas con aquellos que tengan objetos rotos y que quieran compartir la experiencia. Aseguró que “el espacio está abierto para muchos tipos de intereses y conocimientos. La idea es generar el intercambio y combatir la obsolescencia en equipo”.
No es la primera vez que se realiza este tipo de eventos en Bariloche, Morosoli manifestó que “las experiencias en el club siempre son buenas sin importar la cantidad de gente que se acerque. La reparación pasa a un segundo plano cuando empieza a generarse un encuentro de personas con un interés en común y que tenga que ver con el cuidado de la tierra”.
Acerca de las expectativas que tienen para este nuevo encuentro, expresó que “estaría bueno que se acerquen personas con objetos para reparar, con ganas de aprender y encontrarse con otra gente que también tienen ganas de generar un cambio en la forma en la que vivimos. Siempre queremos que el movimiento sea más conocido más que nada para que esta revolución sea cada vez más grande”.
“El proyecto, más allá del motivo ambiental, me motiva porque tiene un impacto social muy interesante y uno económico: busca revalorizar oficios que se están perdiendo, actividades o comercios que están desapareciendo porque a la gente ya no le interesa reparar las cosas”, concluyó.
Agenda Cultural
Guía Gourmet
Turismo

Inicio