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En un mundo cada vez más consciente del cuidado del ambiente, los consumidores están buscando formas innovadoras y sostenibles para reducir su huella ecológica. La tendencia hacia la compra de productos a granel experimentó un auge significativo en los últimos años, marcó un cambio fundamental en los hábitos de compra y, lo que es aún más importante, generó un impacto positivo en el planeta.
En un mundo donde cada pequeña acción cuenta, Eco Hogar, está marcando la diferencia en la forma en que consumimos. Esta tienda pionera, ubicada en el barrio Ñireco (Remedios de Escalada 315), cambió la narrativa del consumo diario. ¿Cómo? Permitiendo a los clientes abrazar un enfoque completamente nuevo hacia las compras: ¡productos a granel y sin generar residuos!
En Eco Hogar, el paradigma del envasado tradicional fue reemplazado por una filosofía única: los envases propios para recargar. Esta iniciativa permite a los clientes traer botellas, tuppers, bolsas o frascos vacíos y llenarlos con productos de limpieza y almacén natural.
Además, para incentivar esta práctica amigable con el ambiente, Eco Hogar implementó una ofertas innovadoras: si los clientes recargan con el mismo envase suavizante o jabón líquido para la ropa cinco veces, la quinta recarga es gratis. Asimismo, en otros productos también se ofrecen descuentos, promoviendo así la lealtad del cliente y la reducción de residuos.
Implementar este cambio no fue fácil. Tamara Tissieres, propietaria de Eco Hogar, mencionó a ANB que "costó, como cualquier proceso de cambio de hábitos. Al principio, parecía algo lejano, pero lo logramos". Y lo lograron. En la actualidad, Eco Hogar se enorgullece de tener casi ningún producto envasado, gracias a la colaboración activa de los clientes que traen sus propios envases. Este cambio fundamental en la mentalidad y el hábito es un testimonio del poder de la comunidad trabajando por un objetivo común: un ambiente más limpio y sostenible.
Lo más sorprendente de Eco Hogar es su política sin mínimos de compra. Es que no se trata de llenar carritos, sino de llenar conciencias. Tamara enfatizó: "La gente trae sus frascos, sus envases y se lleva lo que quiere de cada producto, porque es acorde a lo que se consume". Esta libertad de elección no solo empodera a los compradores, sino que también representa un paso significativo hacia un consumo más responsable y reflexivo.
Asimismo, Tamara recalcó que aún se venden productos envasados. "Hay gente que está de paso o viene en colectivo, y es complicado andar con tantos frascos encima. Son opciones y cosas que pueden suceder". Pero para continuar con la lógica de negocio, en Eco Hogar, los productos se envuelven en bolsas biodegradables y compostables. "Es una alternativa, no una solución".
Uno de los mayores desafíos es lograr que el cliente se sume a esta alternativa y la elija. "Es un orgullo cuando nos eligen. Hay clientes que vienen desde muy lejos; o clientes que vienen varias veces por semana porque a veces no pueden trasladar todo de una sola vez. Entendemos que cada uno tiene su propio proceso, y que ese camino hacia lo eco-friendly es personal y lleva su tiempo".
Este emprendimiento demostró que las pequeñas acciones pueden tener un gran impacto. "Hay mucha iniciativa para querer generar estos cambios de hábitos, y no siempre se encuentran las herramientas. Saber que somos un punto de recarga ha ayudado a muchos a comenzar", destacó Tamara.
Con su enfoque amigable con el ambiente y su compromiso con la comunidad, Eco Hogar se convirtió en más que un negocio; es un movimiento que está transformando la forma en que vivimos, compramos y cuidamos nuestro ambiente. (ANB)
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