Ante la presencia de roedores en diferentes escuelas de la ciudad, el Consejo Escolar de Bariloche y la Unidad Regional de Epidemiología y Salud Ambiental (URESA), trabajaron en conjunto realizando tareas para mitigar y prevenir la aparición de plagas.
La coordinadora del Consejo Escolar Bariloche, Beatriz Alarcón, explicó que "durante el fin de semana se pusieron cebos y pegatinas en el edificio de la Escuela 266 y luego, en los días subsiguientes se estuvo controlando sin que se encontrara ningún roedor, ni excrementos".
Asimismo, desde URESA Andina destacaron que "el trabajo conjunto entre las dependencias de Salud y Educación permiten una mirada interdisciplinaria e interinstitucional para abordar el problema y encontrar soluciones conjuntas que protejan la salud de la comunidad educativa".
Alarcón indicó que las familias de los alumnos de la Escuela N.º 266 fueron informadas sobre las actividades por la directora, como así también, el resultado obtenido luego de controlar durante estos días.
Según la URESA, las tareas realizadas consistieron en "auditorías a escuelas para relevar la situación edilicia e higiénico-sanitaria de los espacios, la realización de informes de auditoría, la revisión de protocolos de actuación para la prevención de ingreso de plagas, y recomendaciones acerca de cómo actuar ante la aparición de roedores".
A fines de marzo pasado, estudiantes del CEM N.º 33, junto a porteros y docentes, decidieron realizar una sentada afuera de la institución para visibilizar la situación, con respecto a los roedores.
Dos días mas tarde, el jardín N.º 56 debió suspender las clases por el mismo motivo. En el turno mañana, enviaron a niños y niñas a sus hogares para realizar la desinfección correspondiente.