identificarme


Click aquí para registrarte
¿Olvidaste tu clave?

Bariloche, lunes 02, febrero 2026
   │  » Ver pronóstico

Noticias de hoy

En Bariloche está prohibido circular con escapes libres o adulterados

 Se acerca el verano y es frecuente que algunos organismos, como la Defensoría del Pueblo, reciban con mayor frecuencia denuncias por ruidos molestos. Gran parte de ellas es por el elevado volumen de los boliches bailables, bares, cervecerías, y demás comercios de similares características, que se encuentran ubicados en cercanía a zonas residenciales de la ciudad.

Pero... ¿qué sucede con los sonidos provenientes de otras fuentes que también generan contaminación auditiva? ¿Bariloche cuenta con una legislación que prevenga los ruidos molestos?

"Se prohíbe en todo el ejido municipal la circulación de vehículos y/o rodados cuyos sistemas de escape originales hayan sido alterados de manera tal que dicha alteración tenga como consecuencia aumentar el nivel de su emisión sonora", establece la ordenanza sobre ruidos molestos.

Los reclamos por la perturbación de la tranquilidad y el descanso de los vecinos en horas nocturnas, especialmente los fines de semana, fueron en aumento en el sector del microcentro de la ciudad. La principal causa señalada es la creciente contaminación sonora generada por escapes libres y equipos de audio de alta potencia instalados en automóviles modificados para producir altos niveles de ruido.

En diálogo con ANB, la Defensora del Pueblo Analía Woloszczuk, aseguró que si bien las denuncias por ruidos molestos se acrecientan durante la temporada de verano, las denuncias por ruidos provenientes de escapes libre o adulterados no son las más comunes. A pesar de esto, destacó que en una oportunidad se logró cerrar un taller mecánico que se encargaba de adulterar estas piezas y "preparar autos para picadas", debido a la denuncia de los vecinos.

Este problema, lejos de ser exclusivo de Bariloche, afecta a la mayoría de las grandes urbes. Anteriormente, se asociaba la problemática del ruido principalmente con la pérdida auditiva, medida en decibeles. Sin embargo, investigaciones más recientes de entidades como la Organización Mundial de la Salud evidenciaron que la contaminación sonora no solo impacta el sistema auditivo, sino que también genera una serie de molestias que afectan el bienestar general del individuo.

Estudios vincularon el ruido con trastornos del sueño, problemas circulatorios, ataques cardíacos, alteraciones en la capacidad de socializar y un aumento en los niveles de violencia, debido al estrés y la debilitación del sistema inmunológico que provoca. Incluso se sugiere que en ciertos contextos, el ruido podría tener efectos carcinogénicos.

La ordenanza vigente destaca que la relación entre el estrés generado por el ruido y diversas enfermedades es ampliamente reconocida en la actualidad. El estrés se ve exacerbado cuando los individuos perciben que carecen de control sobre las circunstancias que generan los ruidos, lo que puede desencadenar reacciones fisiológicas y psicológicas severas.

Además, la interrupción del descanso adecuado puede desencadenar alteraciones psicológicas profundas. Se afirma que quienes sufren graves interferencias sonoras en sus hogares pueden experimentar sensaciones de desarraigo y llegar a reacciones violentas.

"La gente tiene un feedback", afirmó la Defensora del Pueblo. "En las mesas de trabajo, las mediaciones que realizamos, hemos traído a agentes e inspectores para que den respuestas a los vecinos. Y lo más importante es que los vecinos son escuchados y son recibidos sus reclamos".

La normativa local prohíbe los ruidos molestos que perturben la tranquilidad y el reposo de la población. Se establecen sanciones para quienes incumplan estas disposiciones, incluyendo multas y hasta la confiscación de vehículos en casos reincidentes.

¿Pero de qué manera se lleva a cabo ese control y qué organismos son los encargados de realizarlo? "No todo es no se hace nada, ni solucionamos todo, siempre es un intermedio. Muchas veces los inspectores mencionan que con esa ordenanza no les alcanza, y por eso mi recomendación de modificarla", señaló Woloszczuk.

El desafío actual radica en la medición y evaluación de estas emisiones sonoras, especialmente las provenientes de vehículos con escapes alterados, lo que resulta difícil de controlar debido a la transitoriedad y la imposibilidad de una medición retroactiva precisa.

La Ordenanza vigente data del año 2012. La Defensora del Pueblo mencionó que debido al crecimiento que ha tenido la ciudad en el paso de los años es menester la modificación. "En aquel momento el tema central de esa ordenanza eran los caños de escape".

A pesar de las regulaciones existentes, la medición precisa de las emisiones sonoras provenientes de vehículos modificados sigue siendo un desafío. La falta de uniformidad en los criterios de evaluación de los decibeles "molestos" dificulta su control, permitiendo que los emisores evadan las medidas al ajustar el volumen o evitar poner en marcha los equipos durante las mediciones.

Esto plantea un dilema significativo para las autoridades, ya que las normativas vigentes no abordan completamente la problemática de la contaminación sonora generada por automóviles con escapes libres o sistemas de audio de gran potencia.

Se hace evidente la necesidad de revisar y actualizar las regulaciones existentes para abordar adecuadamente este problema. Las medidas deben ser más rigurosas y específicas, considerando no solo la intensidad del ruido sino también su impacto en el bienestar físico y psicológico de los ciudadanos, como así también en la fauna del lugar. (ANB)


Arriba