Noticias de hoy
La historia es conocida: hace 27 años, comenzó a levantarse la estructura de lo que sería un nuevo gimnasio municipal, en la esquina de Diagonal Gutiérrez y Castex, del barrio Alborada. La obra quedó inconclusa por falta de presupuesto y pasó al olvido de las distintas gestiones municipales. Pero con el impulso conjunto de la Municipalidad de Bariloche y los vecinos, este año volvió a la vida con una propuesta que va más allá de lo deportivo: crear un centro social, cultural y deportivo que la comunidad pueda aprovechar al máximo.
Curiosamente, la persona que hoy está a cargo de la supervisión de la obra también la vio nacer, hace casi tres décadas. Andrés Rodríguez, actual coordinador de Infraestructura Social, Cultural y Deportiva del Municipio, trabajaba para la comuna en ese entonces, y se lo puede ver en las fotos antiguas de la primera construcción.
“Tuvimos que hacer un gran trabajo de replanteo, ver en qué condiciones estaba la estructura, reevaluar los planos originales, actualizarlos en base a nuevos usos y también a nuevos materiales”, detalla Rodríguez, quien también ha estado a cargo de otras obras innovadoras de los últimos años, como el skatepark de la Costanera.
MSCB
“Lo que queremos es que este sea mucho más que un espacio deportivo: queremos que se realicen deportes en un gimnasio de calidad, pero también queremos que se puedan hacer exposiciones artísticas, reuniones comunitarias, ferias, cursos, trabajos barriales, que la gente pueda apropiarse de este espacio para mejorar la calidad de vida de todos los barrios de la zona”, cuenta, y sintetiza: “Son espacios que le dan vida a la ciudad y que fortalecen los lazos que tenemos que alimentar para ser una mejor comunidad”.
Dos plantas y más de 600 metros cuadrados
En los planos elaborados para la construcción se refleja la intención de que este espacio sea no sólo un gimnasio de calidad, sino un verdadero centro comunitario. La superficie total cubierta supera los 600 metros cuadrados, con una disposición versátil.
Contará con una planta baja con piso amplio y luminoso para desarrollar diferentes actividades y deportes, sanitarios generales completos y con accesibilidad para personas con discapacidad, espacios para profesores, consultorio médico y una oficina de dirección.
Y en la planta alta funcionarán tres salones, destinados a albergar actividades sociales y culturales para los vecinos y vecinas de barrios aledaños, además de otro sanitario y un depósito.
Una inversión de 20 millones de pesos
Uno de los obstáculos históricos a sortear para retomar esta obra era la gestión de los fondos. Los gimnasios municipales Nº 4 y 5 eran invocados a menudo en presupuestos participativos y proyectos de infraestructura, pero el financiamiento necesario nunca se concretaba.
MSCB
Desde el inicio de la gestión, el intendente Gustavo Gennuso tuvo claro que quería retomar esta obra, y el dinero para la inversión se logró finalmente a través del acuerdo de concesión del Cerro Catedral, consignando en la documentación el compromiso de que la concesionaria aportara los fondos.
Así, se pudo disponer de un presupuesto de 20 millones de pesos, que en septiembre ya comenzaron a ser asignados a la compra de materiales y tareas de planificación, y que hoy se traducen en el trabajo concreto de construcción, que es llevado adelante con personal municipal, cooperativas de trabajo locales y el programa Manos a la Obra, convirtiéndose así también en una fuente de empleo genuino más que necesaria en este contexto.
Agenda Cultural
Guía Gourmet
Turismo

Inicio