Noticias de hoy
La restauración del Centro Cívico que propone desplazar el monumento a Julio Roca
La postal de Bariloche podría adoptar una mirada “integradora” en caso de que avance una propuesta que realizó el hijo del arquitecto que diseñó y construyó el Centro Cívico. Gonzalo de Estrada (audio), presidente de la Asociación Biblioteca Sarmiento, se presentó días atrás ante el Concejo Municipal y, tras enumerar una serie de requerimientos para restaurar el espacio, volvió a encender el debate acerca de la presencia del monumento al ex presidente de la Nación Julio Argentino Roca y su simbología respecto a la Campaña del Desierto.
En una entrevista concedida a Radio Seis, de Estrada se refirió a los procesos de “revisionismo histórico” que se dan en Canadá, Estados Unidos y en Latinoamérica, donde se remueven algunas representaciones de personalidades históricas cuyas ideas chocan con los tiempos que corren. En ese marco es que, tras un debate con especialistas de otros puntos del globo, decidió llevar adelante un estudio sobre la plaza del Centro Cívico con esa mirada.
“Hicimos un estudio de cómo fue originalmente, que era una plaza seca”, explicó sobre el proyecto original que incluía una simbología representada en las cuatro esculturas que, años atrás, se mostraban cada vez que el reloj principal daba las 12. Explicó que fueron representaron los pueblos originarios, los sacerdotes que llegaban a la región, el soldado de las Campañas y el agricultor que personificaba a los demás pobladores.
A pesar de aquella decisión, comentó que a los dos años de inaugurado en la Argentina se lanza una campaña, impulsada por la Comisión Nacional de Monumentos, para hacer 13 estaturas a Julio Argentino Roca. Finalmente terminaron por ser dos: una que está en Diagonal Sur (Buenos Aires) y la de Bariloche.
“Se instala la escultura a Roca con un símbolo distinto a los que tenía el Centro Cívico original”, relató acerca de un trabajo que, en escala y magnitud, terminó por opacar la idea de la plaza seca y terminó por hacer una simbología de la Campaña del Desierto.
De Estrada reafirmó la importancia del concepto de la plaza seca por ser el espacio político del pueblo para festejar, reclamar o simplemente congregarse en un lugar común. “Cuando aparece este monumento, funcionalmente la plaza deja de ser integradora, la quebró”, mencionó para luego explicar que este nuevo planteo no busca una reivindicación desde las ideologías sino que se enfoca en “una cuestión funcional y de respeto al proyecto original”.
El primer paso, entendió, será retirar la escultura y para eso se llegó a una reunión con la Comisión Nacional de Museos, cuyos integrantes plantearon una nueva salida. “Nos planteaban que, por ahí, mejor que retirarlo era desplazarlo o poner otros monumentos más que equilibren las tendencias”, reveló.
La idea fue considerada pero algo continuaba haciendo ruido en la intención con la que habían llegado a Buenos Aires. Es que para Gonzalo de Estrada, hubo un desplazamiento a la simbología que intentó plasmar su padre con las cuatro figuras luego de que intentara convencer a Exequiel Bustillo de llevar la escultura a Roca hacia las terrazas que llevaban al lago Nahuel Huapi: “hubo una discusión y Bustillo privilegió su decisión y lo puso ahí, pero no era el lugar donde tenía que estar”.
En este intento por recuperar la idea original de su padre, es que adelantó que se trabaja en otras propuestas para recuperar la presencia de aquellas cuatro figuras que representaban a los antiguos pobladores.
Pero el planteo es mucho más abarcativo porque, ante los concejales, de Estrada pidió tomar acciones como restaurar el Centro Cívico, desarrollar un plan de manejo, evaluar si corresponde crear una tasa para su mantenimiento, y realizar un plebiscito popular donde la comunidad decida la permanencia de la escultura a Roca o incluso la de los pañuelos “y bancarnos la opinión”.
“Empecemos a poner las cosas sobre la mesa”, sugirió de Estrada en un proceso que busca restaurar una mirada mucho más integradora, como la que tuvo su padre (Ernesto) en 1936.
Los problemas de hoy
“Hace rato que el Centro Cívico no recibe una carga laboral que lo mejore”, acusó en un espacio cedido en el marco de la Sesión Legislativa del último jueves. Mencionó la necesidad de reparación de veredas y escalinatas, limpieza de grafitis, el reemplazo de los 12 postigos faltantes o la reparación del sistema del reloj para que las esculturas vuelvan a mostrarse.
“La imagen que tenemos es lastimosa y hay muchísimas cosas para hacer con poca plata”, entendió acerca de la presencia de los autos secuestrados por la Policía o los eventos que se repiten uno tras otro y sin sanitarios públicos.
Otro de los puntos señalados fue el de las globas de productores locales, alentando a la creación de un paseo diseñado para la ocasión en reemplazo de las lonas de color blanco.
“Hemos tenido una cantidad de eventos que cuando se van dejan todo destrozado con un desmanejo de criterios”, mencionó y puso como ejemplo las estacas de hierro que fueron clavadas en el hormigón para sostener las carpas y que, al retirarse, son cortadas con una amoladora dejando el resto en el suelo y para siempre.
Es por estos motivos que insistió en la necesidad de un plan de manejo para el uso del Centro Cívico y propuso la presencia de una o más personas que se encarguen de inspeccionar la zona cada vez que se ofrezca el lugar para un evento.
“Siempre estamos esperando un crédito que venga de Nación y de Provincia, pero con lo poquito que podamos hacer esta semana hagámoslo”, alentó acerca de las tareas por hacer en un lugar declarado monumento histórico nacional.
Agenda Cultural
Guía Gourmet
Turismo

Inicio