La vigilia por Malvinas encendió el Centro Cívico con fuego, historia y un nene que hizo llorar a los veteranos
A las 8 en punto se encendió la fogata. No es un detalle menor: el fuego es parte del ritual que los veteranos de guerra de Malvinas sostienen año tras año, y esta vez el Centro Cívico de Bariloche fue el escenario de una vigilia que convocó a cientos de personas llegadas desde distintos puntos de la provincia.
Alrededor de las 9 de la noche, cuando concejales y funcionarios ya habían comenzado a llegar, la plaza reunía a unas 400 personas. Había gente joven, gente grande, familias de veteranos y combatientes de toda la provincia de Río Negro. Frente al municipio, un escenario dispuesto para la ocasión recibió bailes, cantos y tangos que pusieron música a una noche cargada de memoria.
Pero el momento que nadie olvidará llegó desde donde menos se esperaba. Un niño tomó la palabra y dijo, con una sencillez que desarmó a todos, que los veteranos de guerra siempre iban a estar en su corazón. Que cuando él pensaba en héroes, pensaba en ellos. Y que estaba agradecido por todo lo que le habían enseñado.
En una noche dedicada a honrar a quienes fueron a pelear a las islas, fueron las palabras de un chico las que más pesaron.