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Bariloche, sábado 28, febrero 2026
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Las ferias de Bariloche también protestan por las restricciones

 La feria de ropa, alimentos, cosmética, herramientas y otros productos nuevos y usados que se monta los sábados y domingos en la calle Goedecke también quedó abarcada por las prohibiciones dispuestas por el municipio en el intento de frenar los contagios de Covid-19. La decisión provocó numerosas quejas y la desobediencia de algunos puesteros que podrían repetirse el próximo fin de semana.

La veda rige desde el jueves 30. El sábado pasado unos pocos feriantes se presentaron igual a montar sus puestos, a pesar de la lluvia, y el domingo con buen tiempo fueron unos cuantos más, a pesar de que hubo gestiones en estos días para lograr una flexibilización, desde el municipio confirmaron que el cierre rige hasta el 13 de mayo.

El intendente Gustavo Gennuso aseguró que “la mayoría de la gente acató” la disposición y “de ningún modo había 400 puestos, como dijeron algunos medios”. Se ofreció a mostrar imágenes de las cámaras callejeras para comprobarlo. Aseguró que la misma regla rige para todas las ferias al aire libre, “como pasa con la de Colonia Suiza” y que el municipio no hace más que comunicar la prohibición y a partir de allí las actuaciones “dependen de la fiscalía”.

El domingo no hubo sanciones ni decomisos, según indicaron los feriantes, pero no saben qué puede pasar el próximo fin de semana. Isabel Vargas, vocera del grupo, dijo que están dispuestos a acatar la medida, con la esperanza de que a partir del 13 puedan volver a la calle. Esto a pesar de que están convencidos de que no hay riesgos de contagio en la feria porque “es al aire libre y se cumplen los protocolos”.

La llamada Feria Peatonal Emaús (por el hogar ubicado sobe calle Goedecke) tenía en principio 300 vendedores censados y habilitados con carnet. Pero Vargas dijo que la crisis de la pandemia acercó a muchos más y hoy son cerca de 500.

Admitió que el conflicto provocó discordias internas entre los propios feriantes “y algunos deciden ir igual, porque necesitan trabajar, tienen hijos y dependen de ese ingreso. Además no quieren perder el próximo fin de semana, porque la gente acaba de cobrar y es cuando más se vende”.

Vargas dijo que su situación no es nada cómoda porque es la encargada de difundir las comunicaciones del municipio y sus pares se enojan con ella. “A veces te agreden -se lamentó-, pero uno los entiende”.

Dijo que no sabe lo que ocurrirá el próximo sábado, pero entendió que “la gran mayoría va a cumplir”, a pesar de que la resolución del intendente que estableció las nuevas regulaciones sanitarias “no incluye expresamente a las ferias” en el listado de actividades prohibidas.

El subsecretario de Comunidad y Desarrollo Municipal, Marcos Pavón, dijo que no hay una mención explícita pero sí una limitación para las reuniones de personas al aire libre, que facilitan la circulación del virus. “La feria se cierra por eso, para que nadie se exponga y para evitar la aglomeración de gente”, explicó.

Señaló que a pesar de las quejas y los pedidos especiales que recibieron “la decisión es no abrir” y en eso “no hubo contradicciones”. Señaló que desde el municipio “la disposición al diálogo siempre está” y trabajan para poder rehabilitar las ferias después del 13.

Pavón aclaró que la función de fiscalizar y sancionar no les corresponde y el municipio cumplió simplemente en trasladar las nuevas reglas a la Justicia, que debe actuar con auxilio de la policía.


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