“¿Cómo hay que hacer para que entiendan que este coche anda mal?”, preguntó indignado un conductor de la línea 41 de Mi Bus, única empresa prestadora del servicio en la ciudad, cuando el colectivo que manejaba se quedó sin arranque en la entrada del barrio El Frutillar, sobre calle Paulla.
El hecho ocurrió esta mañana y quedó registrado luego de que un pasajero filmara la conversación que tenía el chofer con uno de los empleados mecánicos que se encargar del mantenimiento de las unidades.
“¿Qué hago con la gente que tengo acá arriba?”, consultó el chofer y le informaron que llevara a la gente hasta el centro para que los pasajeros pudieran tomar la línea 61. Sin embargo, eso no fue posible porque el colectivo no quiso arrancar.
Ante esta situación, los pasajeros tuvieron que descender de la unidad para esperar al siguiente colectivo que pasaría dentro de 10 minutos. En esta parte del video, se puede observar a la gente caminando bajo la lluvia en una calle repleta de pozos con agua, hasta la colectora de la avenida Juan Hermann.
Las denuncias por el estado de abandono de los colectivos y las irregulares frecuencias con las que circulan las unidades de la empresa Mis Bus, son una constante entre los usuarios.
Cabe recordar que, a partir del 1 de ju julio, el boleto del Transporte Urbano de Pasajeros pasará a costar $158 para todos los recorridos urbanos, exceptuando las líneas al cerro Catedral y al aeropuerto, que costarán $510 y $320, respectivamente.
Luego de la firma de la resolución que pone nuevos valores a las tarifas del servicio, el intendente, Gustavo Gennuso, recordó que la autorización prevista en el contrato con Mi Bus impone aumentos de tarifa en forma semestral, previo “análisis de costos”, y justificó la recomposición en este caso por “la necesidad de sostener el funcionamiento del servicio”.