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Bariloche, miércoles 04, marzo 2026
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Los rastrillajes para dar con el kayakista no arrojaron nuevas pistas

 Por Leonardo Carrizo

Las horas transcurridas no aminoraron el entusiasmo de un grupo de voluntarios que acudió hasta la Playa del Viento para participar de la búsqueda del kayakista Andrés Quinteros (37), quien fue visto por última vez el miércoles (9/12). Aquella tarde el hombre se adentró en las aguas del lago Moreno junto a un amigo pero la embarcación se volteó y dejó a ambos a su suerte.

La mañana del domingo fueron varios los voluntarios que se acercaron hasta la costa a partir de la convocatoria que realizó Protección Civil. Unas 26 personas se registraron en los libros del operativo que se sumó a los trabajos que realiza la Prefectura Naval. Si se cuenta a los uniformados del SPLIF, la Gendarmería y otras fuerzas, se estima que fueron 58 los rescatistas que estuvieron bajo las órdenes del COER.

Patricia Díaz, subsecretaria de Protección Civil, explicó que se partió de los relevamientos concretados en las últimas horas, en los que intervinieron incluso los voluntarios del Club Andino Bariloche para llegar a las zonas de acantilados. La recorrida de esta mañana incluyó las márgenes del arroyo Casa de Piedra y del lago Moreno. “No quedó nada sin recorrer”, aseguró.

A bordo de semirrígidos particulares y de la Prefectura el operativo se extendió por más de cuatro horas, en un lago conocido por sus 112 metros de profundidad y con una temperatura que ronda los 8 grados en esta época del año.

En algunas zonas el personal del COER utilizó cuerdas y arneses para alcanzar zonas costeras en las que pudieran encontrar alguna pista acerca de Quinteros, pero no los resultados no fueron alentadores. “Creo que la parte terrestre ya se agotó”, confió Díaz luego de tres días de rastrillajes en la zona aunque no descartó que la fiscal Betiana Cendón, a cargo de la causa judicial, pudiera solicitar que se continúe con el procedimiento de búsqueda en el agua.

El voluntariado

José “Cachito” Lepio fue uno de los voluntarios que estuvo atento desde las primeras horas del domingo. Fue la segunda vez que participó de los rastrillajes tras conversar con la familia del kayakista desaparecido. Las jornadas con fuertes ráfagas de viento y la llovizna fueron algunas de las dificultades que tuvieron que sortear.

Al frente de una de las embarcaciones que surcaron el Moreno, llevó a algunos de los integrantes de la Asociación de Guardavidas para que buscaran en sectores cercanos a las costas. Su misión fue acompañarlos y ofrecerles transporte para abarcar mayores distancias.


José Lepio
Cerca del mediodía las condiciones del tiempo no mejoraron. El viento sopló desde el oeste a más de 40 kilómetros en la hora y complicó las tareas. Lepio comentó que, en las costas visitadas, las olas alcanzaban un metro de altura, situación que complicó los traslados a medida que se alejaron de tierra firme.

El voluntario recordó que esa zona es frecuentada por quienes practican kitesurf dadas las continuas ráfagas de viento. Es por eso que también estuvieron en contacto con las autoridades y los familiares que, machetes en mano, se adentraron en las zonas boscosas con la esperanza de obtener un indicio acerca del joven.

Precisamente, la falta de datos permitió que se dieran varias teorías en torno a Quinteros y los lugares en los que pudiera encontrarse. Incluso dos videntes se acercaron para hablar y comentar a los voluntarios que el kayakista podría encontrarse debajo de un muelle pero tampoco hubo resultados al visitar los que se construyeron en la zona.

El referente de los guardavidas, Juan Rapoport, comentó que esta fue la tercera jornada de presencia en la Playa del Viento para acompañar a la familia. “Las condiciones no son las ideales porque el lago está picado, hay mucho viento y eso genera oleaje y remueve el fondo”, dijo acerca de los escenarios permanentes en la búsqueda.

El conjunto de guardavidas se dedicó a nadar cerca de la superficie ante la posibilidad de divisar objetos hasta unos ocho metros de profundidad. A pesar de los intentos, la poca luz natural en una jornada nublada no facilitó el rastrillaje bajo el agua y no pudieron aportar ningún indicio.

“Estamos convencidos que si estábamos en la playa trabajando esto no pasaba”, opinó luego de que decidieran romper el silencio en medio del conflicto que mantienen con el municipio, situación por la que se demoró la presencia de los trabajadores en las playas hasta el 23 de diciembre.


José Lepio
Rapaport explicó que, entre sus funciones, al ver a los kayakistas sin los elementos de seguridad se acude a ellos para advertir de los riesgos de navegar de esa forma y que, ante la negativa, pueden dar aviso a Protección Civil para que se convoque a la Prefectura Naval ya que tienen poder de policía.

Según pudo conocer, los hombres entraron a unos 30 metros al sur de la playa y recorrieron cerca de la costa hasta la zona de guardavidas. “Era un día de viento y en ese momento, sin dudas, hubiese ameritado un llamado de atención”, dijo acerca de un recorrido que habría finalizado a 150 metros de la costa.

“Quisimos ser respetuosos con la familia y en ningún momento quisimos poner por delante nuestra situación particular, pero el día de hoy tenemos que decir que si había guardavidas seguramente no estábamos haciendo esta búsqueda”, agregó.

Rapaport adelantó que los guardavidas se turnarán para continuar con la búsqueda en el lago Moreno. Solo estarán ausentes quienes deban cumplir con los trámites requeridos desde el municipio para formar parte del cuerpo que ofrecerá seguridad en los balnearios públicos “pero mientras la familia siga pidiendo ayuda vamos a estar ahí”.


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