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Pantallas LED gigantes en la vía pública, ¿publicidad o contaminación visual?
Por Claudia Olate
La publicidad en la vía pública fue siempre un tema controversial en Bariloche. Tras idas y vueltas, en junio de 2020 el municipio aprobó a través de la resolución 1267/2020 la concesión de la publicidad a la empresa neuquina María del Valle Quezada por un canon mensual de 540 mil pesos.
Además de lo que debe pagar la empresa todos los meses, se le exigió como contraparte, la construcción de 60 garitas para las paradas de transporte urbano de pasajeros. Así quedó establecido en la ordenanza 3116-CM-19 aprobada por el Concejo Deliberante.
En la normativa también se establece que, debido a que actualmente existen diferentes diseños de los carteles señaladores, “estos deberán ser adecuados para mantener un mismo criterio en toda la zona urbana y arterias principales”.
La empresa que ganó la licitación deberá abonar un canon de 540 mil pesos mensuales. (Foto: Marcelo Martínez)
Según establece la ordenanza, tanto los nomencladores de calles, pantallas leds, carapantallas publicitarias y pantallas transiluminadas, deben conservar “una estética y armonía propia de la idiosincrasia local”.
Hace algunas semanas comenzó así, la instalación de dos pantallas LEDS en la ciudad. Una está ubicada en la zona del Ñireco, precisamente en la plaza Perito Moreno y la otra, en Villegas y Moreno.
La empresa neuquina tiene como obligación, según estipula el pliego de licitación, “construir, instalar y reponer un mínimo de 30 pantallas publicitarias transiluminadas” y el 10% de estos elementos deberán ser ofrecidos para la información institucional, social, cultural y deportiva, entre otras, que genere el municipio.
También se establece que la firma deberá emplazar “un mínimo de dos pantallas digitales de hasta 15 metros cuadrados” y también destinar el 10% de su uso a la difusión de información institucional.
La instalación de cartelería puede incrementar el riesgo de accidente en un 40% según indicó el perito Néstor Vidal. (Foto: Marcelo Martínez)
Acorde a lo establecido en la normativa municipal, la autoridad a cargo de la publicidad en la vía pública es la Secretaría de Desarrollo Urbano, cuyo titular es Pablo Bullaude, aunque el funcionario aseguró solo estar a cargo de la estructura y construcción de los objetos publicitarios. Ante la consulta de ANB sobre cuántas pantallas más se podrían instalar, ya que no está estipulado un máximo sino solo un mínimo en el pliego, y sus posibles emplazamientos, sostuvo no contar con la información.
Los otros funcionarios municipales indicados como posibles voceros al respecto, tampoco supieron informar sobre el futuro de la publicidad en la vía pública. Lo cierto es que no son pocas las opiniones en contra de este tipo de elementos totalmente nuevos en la ciudad, y poco relacionados con la identidad natural de Bariloche.
“A nivel internacional, hay normativas establecidas, aunque cada municipio o ciudad las puede adaptar, pero en general, en países como Estados Unidos, México, España o Japón, la cartelería visual debe estar a cierta altura para no generar distracciones para conductores o peatones”, sostuvo el perito en accidentología vial terrestre, Néstor Vidal.
Argentina presenta hoy un alto índice de accidentes de tránsito, “generalmente debidos al factor humano: según estudios realizados en CESVI, las distracciones son la primera causa de accidentes graves ocurridos en Argentina”, continuó Vidal.
En este sentido, el especialista internacional en tránsito aseguró también que la presencia de pantallas en la vía pública puede incrementar los accidentes en un 30 o 40% “debido a que los conductores desatienden los semáforos o la presencia de peatones por mirar las imágenes que se transmiten”.
Por su parte, desde el Gabinete PJ también emitieron una opinión disonante con la instalación de las pantallas. “La constante saturación de contaminación visual puede afectar también en forma negativa, la calidad de vida de las personas. En el caso de los carteles de vía pública, los receptores nos vemos expuestos a ellos, obligados a observarlos, incluso, contra nuestra voluntad”, sostuvo Jorge Regibaud médico y referente del área de salud del espacio político.
“La contaminación visual, tal como se conoce a este fenómeno, es definido por los especialistas como el exceso de carteles, antenas, tendidos eléctricos o elementos arquitectónicos inadecuados, que perjudican a los ciudadanos y al medio ambiente. Es decir, todas aquellas imágenes que se suman al mobiliario urbano y distorsionan la atención del conductor”, explicó Vidal.
Asimismo, Eduardo Bertotti, director del Instituto de Seguridad y Educación Vial (ISEV), explicó que “la publicidad es un factor de distracción que incrementa las probabilidades de sufrir un choque. Su incidencia en los accidentes de tránsito se corrobora fundamentalmente en las autopistas, donde se maneja a grandes velocidades y las señales reglamentarias cobran mayor importancia".
Por su parte, el referente del Frente de Todos, Daniel Natapof consideró que “la instalación de cartelería y pantallas es algo que ocurre en todas las ciudades y Bariloche no es ajena a los avances tecnológicos, pero considero que debemos ser cuidadosos porque es una ciudad turística y así como Mitre está llena de cables que producen contaminación visual, puede ocurrir lo mismo con las pantallas si no hay un control al respecto”.
"Hay un riesgo de que se convierta en un canal de mera propaganda política", consideró Daniel Natapof. (Foto: Marcelo Martínez)
“Además del impacto visual que generan estos carteles luminosos, también hay un impacto en la salud especialmente de quienes viven cerca”, explicó el médico Regibaud y añadió que “se produce el fenómeno flashback que puede generar desde mal descanso hasta episodios de epilepsia” por la constante luz emitida.
Si bien en la normativa se establece que se utilizará un 10% para publicitar información institucional, “hay un riesgo de que se convierta en un canal de mera propaganda política, y esperemos que no sea así”, remarcó Natapof en relación a las imágenes de obras municipales que se transmitieron por las pantallas.
“Hace 35 años vivo en Bariloche, y desde hace 50 venía a la ciudad de vacaciones. Nunca se permitió la instalación de cartelería porque arruinaba el paisaje…parece que pasó bastante agua debajo del puente”, consideró por su parte Ana Wieman, integrante de la asociación ambientalista Árbol de Pie.
También hubo algunos reclamos puntuales de artesanos ya que la pantalla instalada en Villegas y Moreno se superpone con el cartel de la Feria, pero aseguran que no fueron respondidas las consultas.
Por el momento, no hay información sobre la instalación de otras pantallas en la ciudad, "sería bueno que las autoridades de nuestra ciudad y del país, tomen nota del peligro que representan los carteles publicitarios instalados en la vía pública", finalizó el perito Vidal.
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