Manifestantes denunciaron que en el inicio del Camino de Tacuifí en El Foyel, la seguridad dispuso de una reja y cientos de policías se posicionaron "con gomeras" e impidieron su paso hacia Lago Escondido.
Organizaciones gremiales y sociales participaron de la séptima Marcha por la Soberanía a Lago Escondido junto a militantes de centrales sindicales y agrupaciones políticas que más temprano se movilizaron frente a la sede de los Tribunales de Bariloche para reclamar que la justicia garantice el libre tránsito del Camino de Tacuifí, la principal vía de acceso al espejo de agua.
“Familias humildes no pueden acceder a la vivienda digna en todo el país. Si ocupan un pedacito de tierra fiscal y se cubren bajo chapas y cartones, los jueces y fiscales corruptos que se reúnen en Lago Escondido los persiguen y los condenan por usurpación”, dijo Rodolfo Aguiar, Secretario Adjunto de ATE Nacional.
“Los verdaderos usurpadores de la Argentina son los Lewis, los Benetton, los Zorreguieta. Las condiciones de vida de la gente que no llega a fin de mes están directamente vinculadas con el poder que reside acá adentro”, agregó.
Y continuó: “Esta séptima marcha es multitudinaria. Muestra un consenso social creciente, un pueblo movilizado que le pondrá fin a tantos años de impunidad”.
Por su parte, el titular de la Fundación Interactiva para la Cultura del Agua (FIPCA), Julio Urien, explicó que “buscan mostrar que somos violentos, sin embargo, todos los años demostramos que no caemos en las provocaciones y, con determinación, reclamamos en paz”.
Según informaron, en las inmediaciones de la reja que detuvo el paso de los manifestantes, se encontraban apostados alrededor de 30 efectivos policiales y un grupo de civiles montados a caballo.