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Bariloche, viernes 30, enero 2026
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Un especialista advirtió sobre las obras que facilitan los derrumbes en la montaña

 El licenciado en Geografía Daniel Groch habló del caso ocurrido cerca de Chos Malal y que afectó a una familia que quedó atrapada entre las piedras. Dijo que la zona había sido estudiada y se preveía un evento como ese. Las opciones disponibles para evitar una tragedia.

El caso de una familia alcanzada por un derrumbe de piedras de gran porte todavía sacude a la región. Se trata de una situación que suele ser advertida por los organismos oficiales o la señalética de las rutas pero esta vez el caso tomó otra magnitud porque dos padres y sus hijos quedaron atrapados entre las rocas.

Daniel Groch es licenciado en Geografía, con una especialización en evaluación y manejo de riesgos geológicos y climáticos. En diálogo con Radio Seis explicó que el evento sucedió en cercanías a Chos Malal (Neuquén) sobre la ruta provincial 43. “Fue extremadamente rápido y afectó a una familia que se encontraba sobre la margen de la ruta, estaban haciendo dedos y que por suerte, si bien no fallecieron, resultaron afectadas”, resumió sobre un hecho cuyos videos se viralizaron rápidamente.

El especialista reveló que solo una semana antes había estado analizando la zona y que había notado la “alta susceptibilidad” que tenía la ladera a deslizarse. “Sabíamos que esto iba a ocurrir por las características que tiene esa ladera, pero no sabíamos cuándo”, agregó sobre una situación que se repitió por tercera vez en la ruta provincial más transitada de todo el norte de neuquino.

Groch señaló que en ese tramo habitualmente pasan peatones, bicis y vehículos de distinto porte porque a solo un kilómetro se encuentra el sendero de acceso al cerro de la Virgen, donde hay un monumento para quienes adoptan el turismo recreativo religioso, y que tiene una vista muy apreciada hacia Chos Malal y la confluencia de los ríos Curi Leivú y Neuquén.

Para el hombre en el deslizamiento se sumaron una serie de factores condicionantes y detonantes. Es que, según reveló, en ese sector se realizaron distintos trabajos de dinamitación para trazar nuevamente la ruta, porque se construyó un nuevo puente sobre el río Curi Leivú. “En la nueva traza se encuentran niveles superiores a la traza antigua, y en la nueva podremos decir que se abrió con dinamita, entonces las explosiones generaron fracturas y mucho material suelto en la ladera de la montaña, y esa ladera quedó con alta susceptibilidad a deslizarse”, explicó.

En otro tramo de la entrevista dijo desconocer si la empresa a cargo de la obra realizó evaluaciones geológicas previas pero, según observó, la roca tenía estratos inclinados hacia la ruta: “entonces sabíamos de forma previa que si esa roca se fractura de alguna manera, el único lugar al que puede ir es hacia la ruta”.

Pero también mencionó que semanas atrás ocurrió un fenómeno que dejó “atlas concentraciones de precipitación” durante varios días y sospechan que se pudieron haber infiltrado por las grietas “y llegó a un estrato en profundidad que actuó como lubricante”. Además comentó que se pudo conocer que momentos antes del accidente circuló un vehículo pesado que puede haber producido vibraciones en el terreno.

“Entonces, si bien se generaron distintos trabajos de dinamitación, además de las características geológicas, esto como factores condicionantes, el causante final terminó siendo algo natural, digamos, en mixtura con algo antrópico del ser humano, que es las vibraciones de los vehículos”, opinó.

“Sabemos que pueden seguir ocurriendo este tipo de fenómenos. Tenemos más de 1.000 metros susceptibles a deslizar. Y por eso es que es necesario tomar distintas medidas para mitigar el riesgo para la población”, añadió Groch.

El analista explicó que el último deslizamiento tuvo proporciones tan grandes que un sistema de gaviones difícilmente resistiría el impacto de todo el material. “Entonces, quizás la solución sea algo de ingeniería y con concreto, algún tipo de muro defensa más robusta, o algo por ahí que requiere menos costos, que es un cambio en el trazado de la ruta, al menos en 2.000 metros, para evitar el sector del riesgo”, sugirió.

Producto de las tareas en la zona es que consideró que la ladera del cerro se encuentra “sostenida con aire” y que la resistencia del terreno a deslizar que es cada vez menor, por lo que en estos casos se deben realizar distintas medidas para mitigar el riesgo.


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